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Los sistemas de pensiones en México, pilar obligatorio de cuentas individuales

En nuestras columnas anteriores, nos hemos dedicado a explicar el pilar obligatorio de cuentas individuales, el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR). Este sistema es el más grande del país; con más de 63 millones de personas afiliadas, acumula alrededor de 3.4 billones de pesos, que representan aproximadamente 15% del PIB nacional. Por su carácter de individual, el SAR se ha convertido en un patrimonio significativo para los mexicanos; por ejemplo: para 30% de las familias, la cuenta individual representa su patrimonio más importante y, para el siguiente 53%, representa su segundo patrimonio, sólo después de su casa o coche.

Este sistema nació como respuesta a los cambios demográficos que hacían insostenible al antiguo sistema. El SAR llegó a subsanar un problema grave de sostenibilidad. Sin embargo, quedan todavía muchos retos pendientes.

Como todo esquema de pensiones, el desafío está en encontrar un equilibrio entre sostenibilidad, acceso (idealmente universal) y suficiencia.

Ciertamente, se trata de un sistema sostenible, dado que las pensiones se calculan a partir de la capitalización de las aportaciones que hacen los trabajadores durante toda su vida laboral. Además, históricamente, la inversión de estos recursos ha generado rendimientos reales de 4.3% por año. Esto quiere decir que, en promedio, de cada 100 pesos que hay hoy en la cuenta individual de un trabajador, 57 pesos corresponden a aportaciones y 43 a rendimientos ganados.

No obstante, en materia de acceso y suficiencia, queda más trabajo por hacer. Las reformas de 1997 y del 2007 no se pensaron para incidir lo suficiente en estos puntos.

En cuanto al tema del acceso, el SAR cobija a alrededor de 63 millones de personas, lo cual pareciera muy bien, pero lo cierto es que la informalidad del mercado laboral provoca una permanencia interrumpida en el sistema. Esto ocasiona que muchos trabajadores entren y salgan del SAR, sin poder generar un ahorro sustantivo para financiar su pensión.

Aunado a lo anterior, las nuevas dinámicas del mercado laboral (freelance, trabajadores independientes, emprendedurismo, entre otras) aún no encuentran estrategias para integrarse al sistema más allá del ahorro voluntario, lo cual supone un desafío para incorporar al sistema a quienes trabajan bajo estas modalidades de empleo.

En cuanto a suficiencia, también queda mucho por hacer. La cuenta individual se nutre de dos fuentes de financiamiento: el ahorro estatuario o por ley y el ahorro voluntario. De manera que el saldo acumulado será la base para calcular la pensión. Por tanto, el beneficio pensionario dependerá del monto y cantidad de aportaciones realizadas durante la etapa laboral activa.

Por un lado, en México, las aportaciones obligatorias corresponden a 6.5 y 11.3% del salario del trabajador, en el caso de los cotizantes del IMSS y del ISSSTE, respectivamente. Esto nos deja muy por debajo del promedio de aportaciones que se realizan en otros países (según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, este promedio es de alrededor de 15.2 por ciento). Como consecuencia, la misma organización ubica a México como el país con menores tasas de aportación. Por otro lado, sabemos que los niveles de ahorro voluntario son demasiado bajos. Datos de la Comisión Nacional del SAR estiman que las aportaciones por cuenta propia suman poco menos de 2% del total del dinero acumulado en las afores.

Así pues, el monto de la pensión, hoy por hoy, se está nutriendo de contribuciones muy bajas, si las comparamos con lo que se hace en otros países. De manera que un aumento en nuestras pensiones implica necesariamente un incremento en los niveles de contribución, ya por la vía estatutaria, ya por la vía voluntaria.

Fortalecer el SAR es sin duda una tarea pendiente. Los sistemas de pensiones no pueden ser esquemas estáticos, sino que deben responder a las necesidades y circunstancias de la población que se busca proteger. La evolución de estos sistemas es una tarea permanente. Por lo tanto, en nuestra próxima columna ahondaremos en algunas estrategias que podrían evaluarse como parte del proceso de fortalecimiento del SAR.

REFERENCIA:

REDACCIÓN, “Los sistemas de pensiones en México, pilar obligatorio de cuentas individuales” (09 de Abril de 2019) Periódico: El Economista. Consulta: 10 de Abril de 2019 https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Los-sistemas-de-pensiones-en-Mexico-pilar-obligatorio-de-cuentas-individuales-III-20190409-0148.html