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Qué ocurrió con las tasas de interés en las últimas semanas

Frecuentemente resulta complejo para la mayoría de las personas comprender el comportamiento de las tasas de interés en México y a nivel internacional; particularmente cuando se presentan señales aparentemente contradictorias.

Por un lado, hoy se habla de que existe una ruta de reducción de la tasa de referencia por parte de los bancos centrales; incluyendo Banco de México, que en un año ha reducido la tasa de referencia de 7 a 4 por ciento.

De manera similar a como ocurrió en 2009 esta caída de las tasas tiene como propósito (en términos de política monetaria), estimular el crecimiento. Se supone que, al reducir el costo del fondeo para las empresas, el costo del crédito para los consumidores y de reducir el atractivo de ahorrar, se favorece el crecimiento de la economía.

Sin embargo, simultáneamente, en las últimas semanas se ha producido un efecto de alza de las tasas de interés, con un efecto negativo en portafolios de inversión de instrumentos de deuda (como por ejemplo algunos de los fondos administrado por las Afores).

Esta condición, aparentemente contradictoria, se explica por el hecho de que lo que subieron fueron las tasas implícitas en los mercados secundarios. Para comprender lo anterior, conviene recordar cómo funciona la valuación, por ejemplo, de un bono gubernamental a tasa fija.

Supongamos que adquiero un bono con valor de 100 pesos y que éste tiene una tasa de rendimiento pactada de 10% (10 pesos anuales), esta tasa fue definida al momento de su emisión considerando la tasa de referencia. Quien adquirió el bono, estará recibiendo su rendimiento a la tasa pactada hasta el fin de la vigencia del instrumento.

Pero si el dueño de ese bono decide venderlo antes de su vencimiento, el precio al que pueda vender dependerá del apetito del mercado por el instrumento y/o de la percepción que el mercado tenga sobre el futuro comportamiento de las tasas.

Así, por ejemplo, si se trata de un bono a cinco años y el mercado percibe que las tasas de referencia van a bajar en el futuro inmediato, le conviene comprar ese bono con una tasa mayor a la que cree que imperará en el futuro cercano. Ese apetito llevará a que ofrezca por ese bono (de valor 100 pesos) un pago de 110 pesos. Para quien le compre ese instrumento en el mercado secundario a 110 pesos, el rendimiento anual fijo de 10 pesos ya no representa una tasa de 10%, sino de 9.09 por ciento. Las tasas bajaron en el mercado secundario.

Por el contrario, si el mercado percibe que las tasas en el futuro serán mayores a las del instrumento que pretende comprar, estará dispuesto a pagar un precio menor a 100 pesos. Si paga 90 pesos, el mismo interés de 10 pesos representará ahora un rendimiento de 11.11 por ciento. Con ello las tasas habrán subido implícitamente en los mercados secundarios.

En los últimos días, se presentó en EU y en México este segundo escenario. Los mercados internacionales percibieron que la velocidad de la recuperación económica será mayor a la prevista y que el crecimiento económico más acelerado provocará un impacto de inflación. Estiman por ello que la trayectoria futura de la tasa de referencia deberá ajustarse al alza para enfrentar ese factor inflacionario y de crecimiento. Ello provocó una muy importante alza implícita de la tasa en los mercados secundarios.

Los mercados financieros operan siempre bajo suposiciones y previsiones de lo que creen que ocurrirá en el futuro. Hoy estas previsiones suponen una recuperación de la economía mundial más rápida. La realidad mostrará si a nivel global y en México, dicho escenario se cumple o fue una suposición infundada.

Raúl Martínez Solares “Qué ocurrió con las tasas de interés en las últimas semanas” (02 de marzo de 2021) Periódico: El Economista. Consulta: 03 de marzo de 2021. Disponible en: https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Que-ocurrio-con-las-tasas-de-interes-en-las-ultimas-semanas-20210302-0095.html