Reforma al sistema de pensiones

Refrendamos nuestro compromiso de informarles sobre temas de gran interés público, como es el caso. Desde hace poco más de un mes, la noticia sobre la reforma al sistema de pensiones ha generado controversia y especulación. La reforma presentada por el ejecutivo se da en un contexto en el que la estabilidad financiera y el bienestar de nuestra sociedad están en juego, por lo que es crucial abordar este tema con la seriedad y la atención que merece.

El pasado 5 de febrero, el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó una Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se adicionan los párrafos segundo, tercero y cuarto y, se recorre el subsecuente del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

El objetivo que se propone es incorporar, a grado constitucional, que tanto los trabajadores inscritos al IMSS, pertenecientes a la generación AFORE, como los trabajadores inscritos al ISSSTE con cuenta individual, tengan, a partir 65 años de edad, derecho a una pensión de retiro por vejez equivalente a su último salario cotizado, considerando un tope equivalente al salario promedio registrado en el IMSS (actualmente, $16,777.68), actualizable cada año con la inflación.

El mecanismo de financiamiento propuesto proviene de asignaciones, enajenaciones, expropiaciones, liquidación de entidades, cobro de adeudos, aportaciones estatutarias, eliminación de órganos autónomos, donaciones y contribuciones. Todas ellas, sin que a la fecha se tenga un avalúo preciso o garantía de contar con los recursos, más allá de estimaciones del monto que podrían representar.

Por lo anterior, consideramos que es primordial realizar un análisis de costos, con proyecciones actuariales que permitan vislumbrar el grado de suficiencia requerida para operar, de lo contrario el déficit que esta propuesta pudiera representar, sería cubierto con nuevos o mayores impuestos, nuevas o mayores aportaciones, o endeudamiento.

En nuestra opinión, la propuesta deja más dudas que soluciones:

  • Los trabajadores actualmente retirados por vejez que perciben un monto menor al propuesto ¿tendrían algún beneficio retroactivo? ¿Cómo se cubriría el costo correspondiente?
  • La vinculación necesaria y la infraestructura que tendría que generarse para operar esta reforma ¿Está contemplada en los costos de implementación?
  • El alcance ¿se restringiría a cotizantes al IMSS e ISSSTE? ¿Tendría la consideración futura de incorporar a esquemas estatales e institucionales (con su respectivo incremento en el costo social)?
  • En apego a los marcos normativos vigentes (y que, en esta propuesta, pudieran no ser modificados), ¿se ha estimado el costo de la falta de cotización (discontinuidad de cotización formal) para complementar las pensiones?

La intención de mejorar la condición del personal que se retire por vejez debe estar respaldada en estudios y proyecciones actuariales, demográficos y económicos que permitan, con alcances sustentables, el objetivo buscado.

Estamos comprometidos a mantenerlos informados sobre cada etapa de este proceso. Continuamos a sus órdenes.