¿Se puede realizar la valuación actuarial con información al cierre de septiembre? Esto deben saber las empresas

El corte al 30 de septiembre puede ser el momento adecuado para comenzar

Para muchas empresas, los últimos meses del año representan una carrera contra el tiempo: cierre contable, auditoría, presupuestos, impuestos y múltiples procesos administrativos y operativos.

En medio de todo esto aparece una pregunta recurrente:

¿Es necesario esperar hasta el 31 de diciembre para realizar la valuación actuarial del pasivo laboral?

La respuesta requiere analizar las características de cada empresa y la forma en que se prepara su información financiera. Sin embargo, utilizar la información del personal disponible al cierre de septiembre, pero asegurándose de que se incluye el 1º de octubre, puede permitir iniciar oportunamente el proceso actuarial, siempre que el tratamiento aplicado sea consistente con las necesidades de información financiera de la empresa y se encuentre debidamente sustentado.

¿Por qué ésta puede ser una fecha estratégica?

Realizar el estudio con anticipación permite trabajar con mayor margen antes del cierre anual.

La información disponible al 1o de octubre debe incluir elementos fundamentales para el análisis, como:

  • Número de colaboradores.
  • Edades.
  • Antigüedad.
  • Salarios.
  • Prestaciones.
  • Información histórica necesaria para el estudio.

Con esta información, el actuario puede comenzar el proceso de análisis y cálculo, evitando concentrar todo el trabajo durante las últimas semanas del año.

La ventaja de no esperar hasta diciembre

Esperar al cierre genera presión innecesaria sobre diferentes áreas.

En cambio, comenzar durante octubre permite que exista tiempo para:

1. Integrar la información del personal.

2. Revisar inconsistencias o datos faltantes.

3. Realizar la valuación actuarial.

4. Analizar los resultados con Finanzas y Recursos Humanos.

5. Realizar los ajustes correspondientes al ejercicio en curso.

6. Atender oportunamente las observaciones del auditor.

Este proceso ordenado puede hacer mucho más sencillo y funcional el cierre financiero.

¿Esto significa que octubre sustituye automáticamente al cierre del ejercicio?

No necesariamente.

La aplicación de la NIF D-3 y la determinación de la información que debe utilizarse dependen de las circunstancias particulares de la empresa, sus políticas contables y los requerimientos de su información financiera.

Por eso, es importante que la metodología utilizada por el actuario sea revisada y acordada con los responsables de Finanzas, Contabilidad y, cuando corresponda, con los auditores.

El objetivo no es simplemente «hacer la valuación antes».

El objetivo es contar con información actuarial técnicamente sustentada y útil para el cierre financiero.

¿Por qué conviene comenzar ahora?

Porque el inicio de octubre todavía permite trabajar con tiempo.

Si tu empresa necesita realizar su valuación actuarial del pasivo laboral para efectos relacionados con la NIF D-3, este es un excelente momento para iniciar la coordinación del proceso, revisar la información disponible y determinar junto con los especialistas cuál es la metodología y fecha de información más adecuada.

La planeación de una valuación actuarial no necesariamente debería comenzar cuando el cierre ya está encima.

Trabajar desde octubre permite ordenar información, detectar problemas y coordinar oportunamente el trabajo entre la empresa, el actuario y los auditores.

En BMA-Murguía ayudamos a las empresas a preparar y realizar sus valuaciones actuariales del pasivo laboral, trabajando con la información necesaria para atender sus requerimientos financieros y contables.

Si todavía no has comenzado tu valuación para el cierre, octubre es un buen momento para hacerlo.

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